lunes, 6 de julio de 2015

HOPONOPONO

La Vida es una experiencia evolutiva, es un viaje de aprendizaje en el cual todas nuestras vivencias cuentan. Somos seres en continuo cambio recorriendo el camino que ha de conducirnos de regreso al hogar de dónde provenimos.

La razón de nuestra existencia es vivir una experiencia de conciencia en la Tierra y el propósito es hacer que el viaje sea una expresión plena y gozosa. El viaje es de ida y vuelta, el camino a recorrer es libre, es nuestro derecho de elección; pero el rumbo siempre es hacia adelante en movimiento constante, nunca hacia atrás. Sin embargo, la inconsciencia dicta el apego y el hombre tiende a abrazar sus condicionamientos de tal forma que frena su evolución natural.

La mayoría de nosotros vive como un ser que no ha evolucionado; como un superviviente que en lugar de vivir la vida, la sufre sin tener control de nada, dormido en la ilusión y la inconsciencia la mayor parte del tiempo, experimentando con resignación todos sus malos momentos que obviamente apuntan a un sistema incorrecto de pensamiento donde las cosas no son como quiere que sean sino como le suceden.

Los humanos promedio pasamos lo mejor de nuestro tiempo aferrados al pasado, reviviéndolo, tratando de reconstruirlo, entenderlo ó en el mejor de los casos de sanarlo o bien, proyectando el futuro. Pasamos la vida obsesionados con lo que hemos vivido, ya sea bueno o malo, distraídos pensando en cómo hemos sido y como puede ser nuestro futuro, perdiendo así lo único que realmente existe y nos pertenece: el presente.

El ahora, es el momento en que podemos conectarnos con nuestro propio Ser, es el tiempo de la comunicación, y el de la creación consciente. Voltear al pasado solo se justifica si es con el objeto de liberarnos de las cargas pesadas que vamos arrastrando, para hacernos libres de vivir el ahora y crear un mejor presente que por ley, se manifestará en un mejor futuro.

Para eso podemos utilizar variadas técnicas que nos ayudan a liberarnos de las memorias y emociones que nos atan inconscientemente a las circunstancias que hemos vivido en el pasado y recreamos hoy.
La principal causa por la que no estamos manifestando la clase de milagros de los que somos capaces es debido a la carga emocional que llevamos de manera inconsciente en nuestra mente y nuestro cuerpo, así como también a la forma en que hemos sido guiados durante toda nuestra existencia por creencias que validamos sin siquiera darnos cuenta de la razón por la cual las creemos. Existen diversas técnicas de liberación emocional una de ellas, la más maravillosa; la más simple es sin lugar a dudas HOPONOPONO

El primer acercamiento que yo tuve con Ho‐oponopono fue a través de un artículo escrito por Joe Vitale en el cual narra la historia del Dr. Ihaleakala Hew Len, un terapeuta hawaiano que curó a los pacientes más graves de un hospital para enfermos mentales en Hawaii sin nunca haberlos visto personalmente. Este artículo circuló intensamente por Internet hace algunos años y parece haber sido lo que catapultó esta técnica al conocimiento popular en el mundo occidental.

Esa información causó un gran impacto en mí, después de conocerla quise profundizar en ella y me di a la tarea de recopilar todo cuanto pude encontrar sobre Ho‐oponopono. Esto que te presento es un resumen de lo que aprendí. Quise incluirlo en este reporte porque a la fecha sobran testimonios de su
efectividad y también porque creo que complementa excelentemente a las otras técnicas de limpieza y liberación que hemos sugerido toda vez que trabaja a nivel espiritual.
Veamos los preceptos en que se basa Ho‐oponopono, para entender el término.  Operamos en nuestra vida de acuerdo a los siguientes preceptos:

1. El Universo físico es una manifestación de mis pensamientos.
2. Si mis pensamientos son cancerígenos, ellos crean una realidad cancerosa.
3. Si mis pensamientos son perfectos, ellos crean una realidad física desbordante de amor.
4. Yo soy 100% responsable de crear mi Universo físico tal como es.
5. Yo soy 100% responsable de corregir los pensamientos cancerígenos que crean una realidad de enfermedad.
6. Nada existe allí afuera. Todo existe como pensamientos en mi mente.

No es necesario saber de dónde o por qué viene, simplemente debemos reconocerlo y pedir a la Divinidad que lo sane y lo libere y eso se hace con solo repetir las frases:

LO SIENTO
TE AMO
POR FAVOR PERDÓNAME
GRACIAS

¡Las frases funcionan!
Cuando las dices con la intención de corregir la situación desde tu interior, automáticamente se activa el proceso que permite borrar la memoria que lo causa. Las frases se usan mentalmente. Todo lo que se tiene que hacer es repetirlas de la manera en que te sean más cómodas, y tantas veces como intuitivamente te parezca adecuado, con decir "LO SIENTO, TE AMO " basta. Cómo funcionan las frases:

Al decir LO SIENTO, estamos reconociendo nuestra responsabilidad. Es decir lo siento por lo que hay en mí que está creando este conflicto y asumo total responsabilidad por ello. Lleva implícito el arrepentimiento y el deseo de corregir el error.

Al decir PERDÓNAME, no estamos perdonando a los demás ni estamos pidiéndoles perdón. El perdón es una petición a Dios para que nos ayude a perdonarnos a nosotros mismos por tener un percepción errónea. Por habernos separado de la Fuente. Es un proceso de auto‐sanación. Lleva implícita la petición para que se libere la causa del sufrimiento y se restablezca el balance.

Cuando decimos TE AMO, estamos conectando con la fuerza del Amor Incondicional que es la fuerza Suprema y reconociendo la divinidad que yace dentro de todo y de todos los demás. Es la aceptación total y gozosa del otro, sin juicios ni culpas. Es desear el bien y la felicidad para todos. Lleva implícito el deseo de re‐unirnos.

Y al decir GRACIAS, estamos ofreciendo un acto de fe. Es agradecer la oportunidad de liberar el error y el sufrimiento. Es la forma más segura de darle poder a la oración, es lo que mueve milagros. Lleva implícita la confianza en que el amor y la sabiduría infinita se manifestarán tal y cómo la necesitamos.

Lo Siento, Te amo, Perdóname, Gracias. Estas son las frases principales, con ellas puedes trabajar en todo momento.


Se repiten mentalmente y tantas veces cómo sientas necesario y cómodo cada vez que enfrentes una situación de des‐armonía en tu ser o en tu realidad compartida.  Estas cuatro frases son las básicas, las principales que se usan. Estas son suficientes para empezar a trabajar.

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